martes, 7 de mayo de 2013

Ropa roja



Fue justamente en una de mis idas cotidianas a la universidad, es un micro que por lo regular se llena y es complicado encontrar un lugar para sentarse. Así que como un ave de rapiña me adelanto a la parte trasera del transporte para encontrar un asiento.
          Era uno de esos camiones que solo son de mujeres pero en este aunque dominaban las féminas también estaba poblado por hombres. Estaba caminando con dificultad a la parte de atrás cuando por la ventana logro divisar a una muchacha un tanto joven con una playera color rojo y una panza que no era precisamente de cerveza o de exceso de comida. Cuando la vi haciendo la parada pensé en lo lleno que estaba el micro. Caminando y rozando cada cuerpo desconocido me fui haciendo un espacio en la parte trasera y por fin vi una mujer que se estaba arreglando para bajar. Me puse a su lado y esperé. Mientras esperaba pensaba en mis rodillas envejecidas y que realmente se aliviarían al sentarme. Así fue, apenas me senté sentí el alivio. Como ya es mi costumbre saqué de mi bolsa un libro, me puse a leer.
          Al pasar unos momentos noto que la muchacha de playera roja estaba muy cerca  -como llegó hasta acá sin que nadie le diera el asiento- pensé. Me paré de forma inmediata y le di me preciado lugar. Aun tenía ganas de encontrar un lugar para sentarme así que esperé. Después de un rato vi que la señora que antes estaba a mi lado y ahora era compañera de la joven se movía buscando sus cosas. Pero el entusiasmo me duro un suspiro. Una señora rápida como el rayo se sentó en el lugar de la mujer que aun ni siquiera abandonaba el lugar donde estaba sentada.
          Me hice a la idea de que el único consuelo era leer el libro y aun estando de pie me acomodé de tal forma que podía hojear lo que leía. Fue en ese momento cuando todo comenzó.
-¡Gracias!- dice la señora mientras se sienta.
-De nada- contesta la muchacha.
Luego luego la mujer interroga a la joven. -¿Qué es?
-Es niño- contesta la portadora de la playera roja.
-Que bueno, ¿Cuánto tienes?
-nueve meses-
-Uyyy ya casi-
-Sí, ya no me queda nada-    
La señora insistente en las preguntas y yo sin poder desviar mi atención de lo que se decían.  
-y ¿dónde te vas a aliviar?- dice la señora.
-En la…
En ese justo momento el micro frena bruscamente y toda la gente a bordo se mueve, no logro escuchar.
Pero la joven continúa. –Por eso no puedo andar sola- y mira a un joven que se encuentra a mi lado.
-Cuando me baje se sienta tu esposo- dice la señora señalando el lugar donde está sentada.
-Sí, gracias, es que le vamos a comprar ropa, peri si sale niña ya me amolé- dice la muchacha.
-No, pero está bien, si es niña la puedes vestir con ropa de niño, pero si es niño y lo vistes con ropa de niña lo vas hacer mariconcito de chiquito.

Antes...

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